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Las razones para decidirse a abrir un restaurant pueden ser variadas, quizá por el gusto de cocinar, o por pensar que dejaría plata o quizá por haber estudiado cocina/gastronomía...
Cualquiera sea la razón, no es fácil mantener un local, ya sea café o restaurant, con las cuentas fijas y el flujo variable de clientes (que huelen a kilómetros cuando algo anda mal) entre otros factores.
En Viña este año uno que otro se ha cambiado, otros quizá abren en horarios más restringidos, pero algunos simplemente no lograron mantenerse a flote...
Donde antes estuvo el Chez Gerald, el Proa Calipso lo intentó, pero sólo había cortado 200 boletas en un par de meses.
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La Dieta de Nos ofrecía platos y recetas naturistas... ahora tendrán que apretar el cinturón.
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El Mai Kai lleva buen tiempo diciendo que abren muy pronto...
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El Cuernavaca de 2 Norte no abre al almuerzo los días de semana. Actualización: Recientemente reinaugurado por remodelación luego de 2 meses cerrado.
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Quise ir a conocer La Bottega, pero estaba desmantelado...
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Este Margaritai funciona como pub en las tardes, pero no en horario de almuerzo a diferencia del de calle Quinta.
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Otros que han quedado en el camino o cambiado horarios son el Malevaje (interesante presentación de acompañamientos) que lo encontré cerrado hace poco en hora de almuerzo días de semana, y el Terramía (tenía abundantes parriladas) en cuyo local actualmente está Lamartina.
El KUKI'S de la primera foto no es que le haya ido mal, sino que se cambió 1/2 cuadra más arriba, al 2do piso del Portal Alamos.
GERMAN













Interesante tu post Germán.....Viña es la capital turística de Chile (según muchos) y resulta sorprendente que haya locales que habren solo los fines de semana...de verdad no se como aguantan...y me imagino que se debe funcionar al "día a día" con esta baja estabilidad, o sea, teniendo personal sin contrato, con flujos de ventas bajos, soportando costos fijos altos, comprando el stock que se pueda, etc. Allí vienen los problemas: "no tenemos"....."eso tampoco"...."lamentablemente no nos queda"......etc.etc.
Es una cadenita que deteriora un lugar, y como tu dices, el olfato del cliente cuando algo esta mal "es muy refinado"...
Mantener un local funcionando, sea cual sea su formato y caracteristicas, no es fácil. Más dificil es mantenerlo en el tiempo, y mayor aún, que sea exitoso.
Una vez leí una estadística que decía que en Chile los restaurantes tenían una vida promedio de 5 años...que es muy poco.
Esperemos que Viña pueda mantener una buena oferta todo el año y no solo los fines de semana. Encanto como lugar tiene de sobra.
Saludos
Hola Jaime:
Entre los detalles que hacen sospechar y alejarse a los clientes, podría mencionar algunas situaciones que delatan preocupación-ansiedad-desesperación, como por ejemplo:
1. El mozo o dueño o cajero o cocinero (a veces una misma persona) parado en la entrada del local atisbando ansioso el horizonte en busca de potenciales comensales. Pocas cosas son tan notorias y auyentan más a los clientes que ésta.
2. Exceso de atención, si te preguntan una vez cómo está todo, está bien, pero si lo hace cada persona del local varias veces; o también cuando te ofrecen el ketchup, las servilletas y el diario... es hostigoso.
3. Cambio de rumbo la carta, intentando llegar a otro público, cambios en los precios, algunos bajan para capturar clientes y otros suben para intentar cubrir las pérdidas...
Otros factores que alejan a los clientes:
- Muchas veces la cocina no está a la vista, pero si la limpieza de los baños no es buena, que puede esperarse de la cocina...
- El público que asiste diariamente, es una relación circular, pero es así, una buena asistencia asegura buena rotación de los ingredientes la mayoría de las veces.
quizá alguien quiera tomar nota...
Saludos