Fuimos con mi marido a este restautante, dada su alentadora crítica en el wikén y el hecho de que siempre buscamos algo con equilibrio en la carta, ya que yo no como carnes.
LA carta se lee exquisita (aunque se le desarma la mica), por lo que tardamos mucho en escoger el plato adecuado.
Tras una entrada decente (era un mix de hojas con centolla); llegaron los platos sospechosamente rápido. de ahí en adelante, un desastre.
Preparaciones de ricos sabores, pocas porciones y pésima materia prima. Estoy segura de que el lenguado era merluza, o bien, que lo descongelaron en microondas, o tal vez que lo cocinaron congelado, que sería peor. Su carne firme y blanca aparecía lánguida, transparentosa, desarmada y desabrida. No me cabe en la cabeza cómo tiene tan buena crítica si todos los comentarios de comensales son malos (EN TODOS LOS SITIOS en los que he mirado).
Mención aparte el maltrato al vino. Un pequeño curso de capacitación no le vendría mal a los mozos. Quién pone un pinot noir a helar cerrado: mal. Muy mal también el sauvignon blanc por copas Casablanca de aperitivo (es decir, dudosas condiciones de almacenaje, porque ese es un buen vino).
Lo mejor: los postres. Deliciosos pero pequeños. El problema fundamental radica, en todo caso, en que uno no va a un restaurante a comer postres.













Aclaro:
-Rico sabor: una buena batería de salsas, en este caso de ajo con oliva. En vez de usada para realzar un plato, usada para disfrazarlo.
-Diferentes del verbo diferente. Exactamente. Por lo mismo, a no ser que haya tenido alguna preparación desatroza, un lenguado no es blando ni tiende a desmenuzarse al tenedor.
-La rapidez: pareciera que los platos están preparados de antemano, en el peor de los casos congelados, lo que explica que los calamares rellenos lleguen en 5 minutos.
-El Pinot Noir no estaba frío, sino tibio. Al pedir enfriarlo, lo enfriaron con el corcho puesto en la cuba, cerrado. MAL.
-El Sauvignon Blanc Casablanca, un vino que tengo en casa habitualmente por lo que lo conozco, no estaba correctamente tradado: sospecho que tomó más aire del necesario porque agarró un sabor dulzón; en un wine dispenser con buena rotación no sucede eso, porque queda permanentemente al vacío.